Tras la resaca “innovadora” en el Maria Cristina de Donostia, por la que debería fecilitar en primer lugar a Diario de Noticias de Gipuzkoa, por ser un medio de comunicación que ha apostado por la innovación como lo ha demostrado con coherencia en base a su fondo y forma (Zorionak zuoi!); me sigue quedando la pregunta que me hizo un amigo que me acompañaba en el Maria Cristina, cual finlandés en ambiente txotx, entre asustado y emocionado (sin saber qué se celebraba realmente). El dato: Se repartían los premios a la Innovación. Su constante pregunta era: Oye, explícame ¿cómo le explico a mi madre que es esto de la Innovación? Y acompañaba la primera pregunta con una segunda, que resultaba más simpática, incrédula, inocente, pero a su vez, con una agudeza y afilada sensibilidad: ¿Esto es siempre así?
Y es que al ver, a gente hablando de Innovación, nos encontramos de todo, entre vino, croqueta y gamba. Recurrente, si miramos el calendario y suenan ya después de los tambores, las melodías carnavaleras y bailes de disfraces. Y es que, no le faltaba razón a mi amigo, ya que nos podemos encontrar todo tipo especie, en la Zoología o Sociología (más políticamente correcto) de la Innovación. Y eso, es buena señal, porque la Innovación llega de hecho a cualquier sector, actividad o profesión. No obstante, y pensando más en que responder a mi amigo el “finlandés del txotx” y “a nuestras madres” (que saben más que nadie, seguramente, lo que Innovación significa en la práctica diaria), la pregunta que me hago yo es, si esto será pasajero, moda, o verdaderamente calará en la sociedad.
Es decir, en la medida que la Sociología de la Innovación congregue a practicantes creativos de la Innovación, y hablemos de una “fauna” creativa, una zoología de la innovación, parece que hiríamos en el buen camino. Pero, si nos quedamos con el carnaval, el baile de disfraces, y hablamos de un “teatro”, pues tal vez no sea lo acertado. No sé, digo yo.
Y es curioso: En esta Sociología de la Innovación, podemos realizar una segmentación de públicos. Por ejemplo, con dos extremos y como siempre la tercera vía, la de la mitad, la que más interesante: En un extremo, podríamos tener a aquellos que entienden la Innovación = extravagancia. A estos les llamo los “almodovarianos” (el ejemplo creo que ilustra); en el otro extremo, tendríamos a aquellos que entienden la Innovación = discurso conservador camuflado de progresismo estético. En la mitad, la enorme complejidad de personalidades, motivaciones, gustos y sensibilidades, que hacen que la Sociología de la Innovación, pueda ser una “fauna” más que un “teatro”: Una Zoología de la Innovación.
Pero esto da para mucho. Seguiremos. Txotx.

(Artículo de Opinión publicado en Enero 2008 Stylo Diario Noticias de Gipuzkoa)
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